Posted by: nc on: Junio 18, 2009

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Posted by: juanefe on: Junio 10, 2009
Me sentí muy identificado el domingo al leer este post sobre la impaciencia y lo que yo denomino el acontecimiento - en un claro mensaje a foucault- que sería eso acontece y que refiere no sólo a la vida sino a la ceración.
Creo que los impacientes somos los que pertenecemos, desgraciadamente, al pensamiento del afuera.
Sábado, 6 de Junio de 2009
La impaciencia: una virtud para el emprendedor, un problema en la vida cotidiana
Soy un impaciente. Tengo todos los síntomas de un impaciente. Detesto los atascos al punto que he organizado siempre mi vida para no tener que viajar al trabajo. Actualmente mi casa, el trabajo y el cole de mis chicos están todos a menos de 5 minutos. De mi casa al aeropuerto son 15 minutos y al ir por detrás de la Moraleja nunca hay atasco (está todo pensado por un impaciente). No voy al cine porque no aguanto hacer la cola. En cambio veo películas en mi casa y de descarga porque cuando me compro los DVDs y me ponen publicidad sobre como descargar es robar….pierdo la paciencia. Los libros son una lucha para mi. Empiezo a leer algo como El Espejismo de Diosy luego de 150 páginas de escuchar pruebas sobre la inexistencia de Dios se me acaba la paciencia. Ya entendí, Dios no existe. ¿Para qué aguantar las próximas pruebas narradas a lo largo de las siguientes 200 páginas? De cada 10 libros que empiezo debo terminar uno. O a veces me salto partes para terminar antes. En los restaurantes cuando demoran mucho soy el primero en quejarme. Cuando me vine de Nueva York a Madrid sufrí mucho por lo que tardan en darte de comer en los restaurantes españoles. Para colmo me topé con una cultura en la que esperar sin quejarse es una virtud. Si me toca esperar solo en algún sitio estoy siempre en mi Blackberry o mi iPhone. Tener que esperar sin nada que hacer me desespera. Si no tengo nada que hacer me lo invento. Todo para disimular la espera. Por ejemplo una de las cosas que detesto del sistema de los notarios que desconocía hasta llegar a España es que no se les puede pagar para que vengan a tu oficina, que tenga que comerme un atasco para ir a Madrid y además que me hagan esperar al llegar. Lo mismo con el dentista y médicos en general, en Argentina de chico el médico venía a mi casa y sin duda me malacostumbró. En Madrid ultimamente voy a un dentista que entendió esto y me dan horarios en los que saben que no voy a tener que esperar. Ahora eso si, yo en general soy puntual. No me hago esperar porque siento que la otra persona sufriría como yo. Algo poco probable. Mi condición de impaciente me hace muchas veces una persona desagradable, hasta maleducada diría. He escuchado teorías con respecto al origen de mi impaciencia. Una dice que como mi madre solo tenía 21 años cuando yo nací y como era joven e inexperta mis necesidades básicas de niño fueron satisfechas con mucha demora. Puede ser pero como a mi no me gusta echarle la culpa al otro por mis problemas, algo que parece ser la base del psicoanálisis, me considero absolutamente culpable de mi impacienciay exonero a mi madre. Pero en temas de impaciencia no todo es malo. La misma impaciencia que en la vida real me hace un inquieto crónico, parece estar especialmente bien adaptada para la vida del emprendedor.
Empecemos con el tema de la creatividad. La creatividad está muy ligada a la impaciencia. En general soy muy bueno para resolver problemas logísticos y los resuelvo con creatividad. La idea de Fonen si me vino por un acto de impaciencia. Tratando de conectarme a WiFi encontraba en Paris cantidad de redes pero todas cerradas. Es entonces, urgido por la impaciencia de conectarme que se me ocurre la idea “comparte un poco de ancho de banda sobrante en tu casa y navega gratis por todo el mundo”. Es en esos momentos de impaciencia que soy más creativo. Estos días vengo comentando el tema del accidente de Air France. Mucho de mis comentarios, que son criticados por gente en general mucho más pacientes que yo que dicen que hay que esperar a lo que digan los expertos. Yo justamente se un poco de todo porque no tengo paciencia para esperar a los expertos. Cuando tengo un problema, investigo. Y en este caso siendo piloto me muero de impaciencia cuando veo lo mal que funciona la aviación, lo anticuada y absurda que es. Volar es un viaje en el tiempo. Cuando estamos a 35 mil pies y los controladores no nos encuentran y cuando nos encuentran porque volamos sobre tierra se que ellos me están viendo por lo menos a 5km de donde realmente estoy por la lentitud de los radares me desespero. Los radares me ponen impaciente porque son lentos. Y no solo los radares. Las comunicaciones por radio también. Es increible que siendo la radio un sistema de comunicación de un canal a la vez se use para la aviación donde todo ocurre a 800km/h y los accidentes pueden occurir en menos de un segundo. Cuando yo vuelo me siento IMPACIENTE. Quiero que las cosas cambien ya. Pero se que si en vez de estar dirigendo Fon estuviera pensando que hacer, podría transformar mi impaciencia en una empresa. Calculo que la transformación de la aeronáutica será un enorme negocio en los próximos 10 años. Podría meterme ahí. Como ven de la impaciencia al negocio hay un solo paso. Ahora lo gracioso es estar con un grupo de colegas emprendedores porque en grupos de emprendedores se respira impaciencia, todos quieren encontrar una solución a un problema ya. Ya, como Ya.com. Ya mismo. Cuando un emprendedor habla y la otra persona no lo entiende se nota la impaciencia en la cara del emprendedor y la angustia en lo de su interlocutor, especialmente si este es una persona normal, no un emprendedor. Pero el emprendedor se apoya en su impaciencia porque es esa (a veces maldita) impaciencia que hace que su empresa vaya por delante, sea pionera, llegue antes que otras, que su empresa sobreviva la crisis. En el año 2001 me pusieron en la portada (tapa) de la revista Forbes con el titular Young Rich and Restless o sea joven, rico e impaciente. Como se dice en España, con lo de impaciente, la clavaron.
Pero termino reconociendo lo insoportables que podemos ser los emprendedores para los que nos rodean, familiares, amigos, y empleados. O por lo menos lo insoportable que puedo ser yo. Se que Nina por ejemplo es una santa por estar conmigo y le estoy muy agradecido. Mis hijos bueno, con ellos creo que tengo más paciencia , pero si ellos salieron tan buenos alumnos y tan exigidos, por algo será. Alexa, Isa y Tom son 3 impacientes y Leo ni que hablar, los 2 años parece ser la edad en la que empiezan los ataques de impaciencia (los míos son como que se me escapa el Leo que llevo adentro). ¿Será que la impaciencia es genética? Y mis empleados supongo que muchas veces dirán que soy increiblemente impaciente, que lo imposible lo quiero en el instante. Si no fuera por la crisis supongo que ya habrían renunciado todos. Pero bueno, yo trato de ser menos impaciente, pero si tengo que decir una característica tanto responsable por mis éxitos profesionales como de mis fracasos personales, no me cabe duda que es mi impaciencia.
A este punto querido lector, aprovecho para agradecerte de haber tenido la paciencia de haberte leído este rollo sobre la impaciencia. Yo que sufro de impaciencia crónica, probablemente ya hubiera abandonado la lectura.
Posted by: nc on: Junio 2, 2009
Transcurridos sólo tres años desde su fundación, Twitter, con sede en San Francisco (California), se ha convertido en la empresa de Internet más de moda en todo el planeta. Y eso que la mayoría de las conversaciones que circulan por esta red social son tan banales como la que se reproduce más arriba. Algo tendrá, cuando los analistas del sector calculan que, hoy día, unos 15 millones de personas al mes comparten casi todo lo que hacen a través de Twitter.
Por su parte, sus fundadores, Jack Dorsey, Biz Stone y Evan Williams, están convencidos de que han creado una nueva era de la comunicación, algo que va más allá del correo electrónico, del intercambio de mensajes y de las conexiones sociales.
Desde su despacho, Stone describió Twitter como “una bandada de pájaros coreografiados en pleno vuelo”. Es sólo una metáfora, pero no hay más que ver cómo otras herramientas han revolucionado el mundo, desde el fax a YouTube.
Al reunir a auténticas muchedumbres de forma simultánea, sus fundadores están asimismo convencidos de que van a ser capaces de preludiar un cambio profundo de la forma en que la aldea global se comunicará. Sus usuarios se multiplican a cada segundo (un 1.000% durante el año pasado). Ahora bien, ¿acaso tienen ellos ni la más remota idea de hacia dónde se dirige esa multitud? Todo el mundo, desde Barack Obama a Britney Spears, está en Twitter. También se han conectado unos cuantos miembros del Parlamento británico y hasta el número 10 de Downing Street (dirección postal del Primer Ministro británico).
Durante los atentados terroristas de Bombay, en diciembre pasado, todo el mundo enlazó con Twitter desde sus habitaciones para saber cómo se iban desarrollando los hechos. Y el acto de toma de posesión de Barack Obama, el 20 de enero, fue una especie de maratón para esta red social de nuevo cuño.
En Reino Unido, el número de personas que la usa se ha multiplicado por 32 durante el año pasado; en la actualidad, tiene más visitantes que el exitoso sitio de viajes Expedia.co.uk. Incluso aunque el británico Andrew Keen, destacado crítico de la cultura on line, ha opinado que Twitter no es más que “la más reciente y más acabada manifestación del narcisismo y la estupidez”, ahí está él, en la dichosa red social, con 2.905 seguidores.
Mezcla de géneros. Si usted vive en una cueva (como dicen del escurridizo Bin Laden) y no tiene ni idea de lo que significa todo esto, he aquí una explicación sencilla: Twitter es un cruce entre correo electrónico, mensajería electrónica, blog personal y Facebook. “Parece complicado, pero el secreto de su éxito es que es extraordinariamente sencillo”, asegura Stone. “No hay grandes dificultades de aprendizaje. No tienes más que registrarte y ya te pones a ello”, añade.
Twitter te permite, desde tu ordenador o desde un teléfono conectado, enviar mensajes a toda la red. No tienes que administrar tu página, como sucede en Facebook, ni esforzarte en redactar mensajes con argumentos o sintaxis lógica. Los mensajes que se escriben en Twitter, conocidos como tweets (algo así como gorjeos, o sea, sonidos con la garganta que imitan a un pájaro) están limitados a 140 caracteres.
Pueden incluir vínculos a sitios web, vídeos o fotos, o twitpics (literalmente, imágenes que pían). Se puede seguir a otros usuarios y ellos pueden seguirte a ti, lo que significa que puedes recibir todos sus mensajes al tiempo que los envían (y viceversa). Es un lugar en el que se reciben mensajes sola y exclusivamente de las personas con las que te quieres relacionar y a las que tú no tienes por qué responder. Es decir, correo electrónico sin responsabilidad ni remordimiento.
Salvo que decidas otra cosa (y pocos lo hacen), nadie ve lo que tú estás haciendo. Si todo te parece una banalidad de tomo y lomo, estás en lo cierto; pero a la vez, estás muy, pero que muy equivocado. La primera vez que te registras en Twitter es como si dieras un grito en medio de la nada.
He aquí un ejemplo de los gorjeos del actor y comediante británico Eddie Izzard en un día cualquiera: “Por la mañana. Ventoso y nublado. A pesar de todo, un poquito de cielo azul”. A las pocas horas: “¡Está lloviendo y luce el sol al mismo tiempo en estos momentos!”. Una hora después: “Ahora me voy a comer sushi”. Si esto es lo mejor de Izzard, ¿qué nos queda a los demás? La última vez que le eché un vistazo, otras 101.597 personas estaban siguiendo estas chorradas.
No es un caso único. Britney Spears tiene 1.212.539 seguidores. Barack Obama cuenta con 1.007.752. Al actor Stephen Fry le siguen 457.513. Yo (mi alias en Twitter es dominicru), en cambio, sólo tengo 68.
Parece que Twitter es un carro que ningún famoso con popularidad quiere rechazar. Los que están demasiado ocupados para teclear 140 caracteres por sí mismos (es el máximo que se permite por mensaje) han optado incluso por pagar a negros que lo hagan por ellos. Se dice que el rapero 50 Cent ha contratado a un negro, Chris Romero, para que escriba sus novedades y gorjeos.
Spears mantiene en Twitter un equipo de guionistas que producen perlas como la siguiente: “Esta noche he ido al cine con mis bailarines. Hemos visto I Love You, Man. ¡Graciosííísssima! Brit”.
Ni siquiera los gorjeos de los fundadores dan la talla. “Me he olvidado de meter calcetines en la maleta. Voy a conocer a Oprah [Winfrey] con calcetines sucios”, gorjeó recientemente Williams cuando iba a encontrarse con la superestrella de los medios de comunicación. Dorsey, el inventor, 32 años de edad, parece cohibido con la prensa. Cuando le conocí estaba preparando un viaje a Irak con el Departamento de Estado para promover la cultura on line. “Twitter tiene éxito cuando no se habla mucho de Twitter, cuando se queda en un segundo plano y se utiliza como un servicio público. Como la electricidad”, gorjeaba desde Bagdad.
Gran oposición. Stone advierte que él espera una fortísima reacción en contra de Twitter; su empresa está omnipresente en los medios de comunicación del mundo entero y, de acuerdo con las reglas de la fama, a todo lo que sube como un cohete hay que castigarlo. Es, además, un objetivo increíblemente fácil de ridiculizar. Si se entra a fondo su núcleo y se analizan los mensajes uno a uno, es difícil de entender cómo es que alguien puede sentir entusiasmo alguno por semejantes chorradas… Por no hablar de los peligros de exponerse en el ciberespacio.
Una de las derivaciones de las posibilidades de Twitter, y no la menos importante, es que este servicio parece ideado para erosionar aún más la idea de intimidad. En 1984 de Orwell, el Estado instalaba pantallas para vigilar a sus ciudadanos. Gracias a Twitter, Facebook y sitios por el estilo, nos hemos convertido en nuestras propias telepantallas y miles de personas se han apresurado a airear su vida diaria. Un número de personas cada vez mayor accede a la red desde sus móviles y gracias al GPS se puede determinar con precisión no sólo quiénes lo están haciendo, sino también dónde se encuentran. Una tentación para los que se dedican a hacer el mal.
Todo este debate, todo este ruido mediático lo generan tres treintañeros y sus 40 empleados. Su lugar de trabajo, en una zona degradada de San Francisco, es almacén, aparcamiento para bicicletas, montañas de cereales de desayuno sobre la mesa, un ciervo de plástico verde de tamaño natural, una vieja máquina de videojuegos… Háganse una idea.
Stone, de 35 años, y máximo responsable ejecutivo de Twitter, y Evan Williams mantienen el equilibrio valientemente sobre la mesa para posar ante el fotógrafo. Williams, la punta de lanza de Twitter, parece guardar mejor el equilibrio, pero también parece que es el de peor humor. Es el contrapunto perfecto de Stone, que es más sociable. A sus 37 años de edad, Williams es un veterano ejecutivo de Silicon Valley, un alumno de Google que tiene el honor de haber inventado la palabra blogger. Nacido en una explotación agropecuaria de producción de semillas de soja y ganado cerca de Clarks, un pueblo de 361 habitantes en el estado de Nebraska, Williams llegó a Silicon Valley a finales de los años 90. Empezó a trabajar por su cuenta como programador y se labró una cierta fama como autor de grandes ideas, aunque no de las que dan mucho dinero.
En el año 1999, constituyó Blogger.com, la empresa original del programa de blog que terminó en manos de Google, que la adquirió justo cuando Williams acababa de contratar a Stone. Acto seguido, los dos se marcharon para asociarse con el Twitter de Dorsey.
Pocos empresarios han recibido el grado de atención que los medios de comunicación han prestado a las estrellas de Twitter. Ha sido algo abrumador y los dos que están aquí ahora parecen un poco cansados. Más de 10 millones de usuarios es un número importante para una empresa de tan pocos años aunque, comparada con Facebook y sus más de 200 millones, parece bien poca cosa. No obstante, Twitter está haciendo temblar a la competencia. Facebook ya ha realizado un intento, sin éxito, de adquirir la compañía. Por otra parte, se rumorea que Google sigue sus pasos con detenimiento. Hace poco que Twitter ha conseguido 250 millones de dólares (más de 180 millones de euros) y de momento no necesita más dinero. Si Google la adquiere, no volverá a necesitar dinero nunca más.
El jefe de Google, Eric Schmidt, calificó recientemente a Twitter de “correo electrónico del pobre”; no es un hombre que se dedique a insultar a las empresas con años de antigüedad. Stone afirma que él pensó que el comentario de Schmidt era “graciosísimo”. La razón por la que Google y otras empresas están obsesionadas con Twitter está en que Twitter es lo que más pita en estos momentos y su perfil de usuario es amplísimo.
Si alguien quiere saber qué es lo que piensa el personal en general -o lo que está haciendo en estos momentos-, el motor de búsqueda de Twitter (el Twitter Search) compara casi de manera instantánea todos los gorjeos que se corresponden con la consulta realizada para proporcionar una instantánea, un muestreo, un análisis de casi todo lo que acontece.
“¿Qué quieres saber?”, pregunta Stone. ¿Sorprendido en un atasco de tráfico? El actualizador de Twitter te permitirá enterarte por dónde escapar. ¿Quieres saber lo que piensan por ahí del iPhone, de Gordon Brown, del bar más frecuentado tras los disturbios del G-20, del último eliminado en Operación Triunfo? De todo eso se habla en Twitter. “No podemos llamar por teléfono a todo el mundo al mismo tiempo”, explica. “Twitter es una tecnología interruptora, una tecnología inmediata que funciona en tiempo real. La realidad es que ha cambiado el paso de muchas cosas: de la democracia, de la empresa, de la relación social… El paso que nosotros marcamos es el del tiempo real. Eso cambia las cosas un montón”, agrega.
El comentarista político e investigador sociológico Peter Kellner, de la web YouGov, afirma que su empresa está observando muy de cerca la marcha de Twitter, aunque le parece que todavía no tiene mucho que ver con su tipo de negocio y se muestra escéptico sobre el impacto que pueda tener sobre el sistema político. “Nuestro oficio consiste en formular una serie de preguntas para determinar y, aún más importante, entender los puntos de vista de los ciudadanos, no esas opiniones instantáneas y simplistas que se obtienen a través de Twitter”, aclara. Sin embargo, reconoce que está en marcha una gran revolución cultural en la que se mezclan la tecnología de comunicaciones móviles y el texto, así que Twitter es un factor clave de esa revolución. “Creo que la consecuencia política más importante de esta red será que permitirá a las maquinarias de los partidos hablar más directamente a sus seguidores, no oír más sus opiniones”, puntualiza.
Bien, pero, ¿qué ocurre con esas personas que quieren compartir todo lo que hay en esta web? ¿Recuerda alguien cuando la gente decía aquello de “demasiada información”? En estos tiempos, esa frase parece pasada de moda. El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, opina que “el volumen de información que la gente comparte se multiplica cada año por dos”. Hay ya algunos expertos que la llaman la Ley de Zuckerberg.
Lo que en tiempos se consideraba información íntima es, en estos momentos, completamente pública y está al alcance de quien la busque. Jacqui Smith, la ministra del Interior de Reino Unido, ha instado a Twitter, Facebook y demás empresas por el estilo, a que guarden un registro de todos los contactos realizados en Internet entre personas de Reino Unido mientras ella moderniza las políticas de vigilancia de la nación. Los trabajadores que se registran en Twitter son vigilados por sus jefes y se analizan los gorjeos de los empleados. Suena inquietante.
Al descubierto. Esos mismos famosos que en el pasado ponían el grito en el cielo por que se desvelaran aspectos de su intimidad, se mueren, aparentemente, por compartir con todo el mundo hasta sus secretos más recónditos. El actor Ashton Kutcher, uno de los famosos que utiliza Twitter, compartió recientemente una foto del culo de su esposa, la actriz Demi Moore, ignorante de que la estaba fotografiando. Más siniestro es que la actriz recibiera gorjeos de una persona que amenazaba con suicidarse. “Espero que estés de broma”, respondió Moore. Otros usuarios de Twitter consiguieron dar con el rastro del remitente, una mujer, y llamaron a la policía, que se la llevó para someterla a evaluación psicológica. En todo caso, ¿cuánto tiempo puede pasar antes de que alguien cumpla alguna amenaza de ese estilo, o algo peor?
A pesar de todos sus posibles inconvenientes, los tres jóvenes fundadores de Twitter están convencidos de que hay muchas ventajas. Incluso compartir el dato de que te estás tomando una cerveza pede ser una buena cosa, afirma Stone. “En mi opinión, hay mucho que ganar cuando se ofrece un grado mayor de comunicación al público en general -prosigue-; se generan nuevas ideas, se atrae a nuevas personas, los contenidos ofrecen resultados. La gente encuentra que eso tiene su utilidad. Si yo difundo (en Twitter) que me estoy tomando una cerveza en el aeropuerto Logan de Boston y alguien decide abordarme, es posible que se nos ocurra alguna idea y pongamos en marcha una nueva empresa. Eso es alquimia social. Ese mensaje de correo, aparentemente sin valor, podría convertirse de repente en oro”.
http://www.elmundo.es/suplementos/magazine/2009/505/1243499774.html
Posted by: nc on: Mayo 22, 2009
Posted by: nc on: Abril 23, 2009
Posted by: nc on: Abril 23, 2009
1,300 printed pictures. Enjoy
Posted by: nc on: Abril 23, 2009
me encantó
Posted by: nc on: Abril 22, 2009
Posted by: nc on: Abril 22, 2009
Posted by: nc on: Abril 22, 2009
Posted by: juanefe on: Abril 13, 2009
Posted by: nc on: Abril 6, 2009
Stopmotion hecho con 605 fotos de lapices de colores marca Staedtler. Editado en Adobe Premiere.Música: Alan Parsons – I RobotIdeas, Creación, Edición y Montaje:Patricio Cueto Rua y Agustín Pe…
Posted by: juanefe on: Marzo 11, 2009
Posted by: nc on: Marzo 10, 2009
Se trata de una nueva obra de arte, que cubre la fachada del tradicional edificio Del Plata, sobre la calle Carlos Pellegrini. Es un mural de 88 metros de ancho por 34 de alto, que ocupa una superficie de 2992 metros cuadrados y está estampada sobre una lona especial mesh (tela vinílica microperforada).
Su autor es Guillermo Ueno, que retrata a una mujer joven que duerme sobre el piso de un patio. Las curadoras responsables son Inés Katzenstein y Eva Grinstein. Esta obra consiste en la segunda etapa de Arte en el Plata, que reemplaza a la anterior llamada Velocidad, de Fabián Burgos. Fue inaugurada en octubre de 2008 y hasta ayer estuvo en exposición.
Posted by: nc on: Marzo 3, 2009
Posted by: nc on: Febrero 20, 2009
Nuevo anuncio de móviles tomando prestado ideas de la red. Inspirándose en las acciones de ‘Improve Everywhere’ (esos que se quedaban congelados o montaban un musical improvisado), han rodado este spot en la estación de Liverpool Strert en Londres. Baile coordinado ante los transeúntes atónitos: [ TMobile ]
Posted by: nc on: Febrero 20, 2009
Nueva acción de ImproveEverywhere en el metro de New York. Los participantes se colocaron a lo largo de la escalera mecánica con carteles formando una frase..”Rob quiere que choques esos cinco! “( y unas 2000 personas lo hicieron en esos 45 minutos)
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